ABIERTO POR OBRAS

Poner en marcha un archivo es siempre un proceso complejo, pero en este caso lo es mucho más. En primer lugar, porque no existen referentes, ni regulación concreta sobre archivos presidenciales a nivel nacional. Al contrario, encontramos un marco jurídico muy complejo y, en ocasiones, ambiguo y poco claro respecto a pautas y procedimientos archivísticos. No existe en España, por ejemplo, una ley de plazos para la desclasificación de materias y, además, hay que conciliar todas estas cuestiones con otra legislación sobre derechos tan importantes como la protección de la intimidad personal, la ley de patrimonio o el derecho a la información, por citar solo algunos.

En segundo lugar, porque este es un archivo que estaba disperso y que no estaba organizado ni clasificado con un criterio uniforme. Archivísticamente nos hemos enfrentado a un conjunto de documentos enormemente variado, en multitud de soportes distintos, analógicos y digitales, y localizados en distintas sedes. Por ello, la primera parte del trabajo consistió en reunir y concentrar la documentación y realizar un inventario que nos sirviera de pauta para definir el volumen y establecer un cuadro de clasificación provisional, la herramienta fundamental que permite articular los fondos de un archivo.

Ahora, por fin, ya hemos empezado a organizar, tratar y clasificar todos esos papeles en una plataforma digital y online de acceso universal, que permite a los usuarios descargar los documentos para uso privado. Para ello revisamos uno a uno cada documento, para conseguir hacerlos accesibles a la ciudanía de la mejor manera.

Es precisamente esta complejidad y su tremenda envergadura la que hace apasionante este proyecto. Actualmente disponemos de más de 500.000 documentos, entre los que encontramos correspondencia, fotografías, manuscritos, vídeos, informes, cartas a líderes políticos, fotografías que nos cuentan cómo era la vida política en La Moncloa, cuadernos de notas del propio presidente, de sus reuniones de trabajo… Todo ello de un enorme valor e interés para el estudio de la historia política española, pero no solo para especialistas o investigadores, sino también para la ciudadanía en general, para acercar la política y entender mejor a quien nos gobierna.